miércoles, 14 de octubre de 2009

La muñeca menor

Indiscutiblemente, el cuento de Rosario Ferré es muy significativo porque por medio de la ficción, se describe la opresión que sufren algunas mujeres por vivir sometidas al maltrato de un hombre. En la trama se presenta a una mujer que es mordida por una “chágara” la cual le dejó una herida que nunca pudo curar porque ni si quiera el médico le pudo dar un remedio. Esta mujer tenía una sobrina que más adelante se casa con el hijo del médico. En una parte del cuento el médico le dice a su hijo que la “chágara” de la mujer fue la que le pagó los estudios por 20 años. Al leer esto me dio tanto coraje por el cinismo de este hombre. Representa no sólo el machismo que existe en la sociedad, sino también el sentido de superioridad, poder y control sobre una mujer. El sobrino del médico también presenta estas características, porque luego de casarse, trataba a su esposa como una muñeca que adornaba su casa. No le daba importancia y simplemente la exhibía ante todo el que iba de visita. Aquí se muestra cómo se es capaz de desvalorizar a una mujer al tratarla como si fuera un trofeo en exhibición.

La temática de este cuento me marcó mucho porque en esos tiempos a la mujer se le enseñaba que debía dedicarse a su hogar, a sus hijos y a su marido. Eran víctimas de un maltrato sutil o disfrazado porque quizás la agresión no era física, pero sí emocional. Para mí, estas mujeres no tenían vida. No podían expresarse, su opinión muchas veces no era tomada en cuenta, eran tratadas como un objeto ante sus esposos, y en fin, no eran ellas porque estaban sometidas al mandato de un superior (el hombre). Esto para ellas era normal porque como ya mencioné, fue lo que aprendieron en su hogar, pero yo me imagino que debe ser frustrante vivir sin tener la libertad de decir y hacer lo que uno quiera. Incluso, conozco mujeres que son víctimas de este maltrato disfrazado y no encuentran cómo salir de ese círculo vicioso en el que viven. Veo el dolor por el que pasan aunque no lo digan directamente. Hoy día la mujer se ha vuelto más independiente y ha logrado establecer una equidad entre ambos sexos, pero lamentablemente, este cambio no ha sido suficiente, pues el machismo y el maltrato a la mujer son conductas que todavía predominan en nuestra sociedad.

Documental: Latitud 18.5

La década de los 50 fue muy significativa para muchos puertorriqueños porque se dieron acontecimientos que marcaron sus vidas, tales como, la llegada de la televisión, la constitución del Estado Libre Asociado, la inauguración del aeropuerto internacional en Isla Verde, entre otros. Dichos acontecimientos narrados en el documental Latitud 18.5, cambiaron de alguna manera u otra el estilo de vida al que el pueblo puertorriqueño estaba acostumbrado.

Mis padres nacieron en esta época y mientras veía el documental traté de transportarme a la misma e imaginarme cada uno de los sucesos. Incluso llegué a hablar con mi mamá para que me confirmara los que ella vivió. También recuerdo las anécdotas de mi padre. Me contaba cómo fue la experiencia de toda su familia al comprar el primer televisor de la casa. De la misma manera recuerdo las historias de mi abuela, como el paso del huracán Santa Clara en esa época y los desastres que dejó en la comunidad, tal y como se menciona en el documental.

Quedé asombrada cuando se mostraban eventos como la primera graduación de la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico y la adquisición de primera medalla de plata olímpica. Todo esto me llena de orgullo porque los puertorriqueños hemos demostrado el potencial y el talento que tenemos. Por otro lado, se presenta cómo la industrialización se introdujo en Puerto Rico con el fin de mejorar la calidad de vida del puertorriqueño al darle beneficios como nuevas oportunidades de empleo. Esto se consideró como un símbolo de progreso para el pueblo.

Este documental fue muy productivo para mí, porque además de ampliar mis conocimientos sobre la historia de mi pueblo con eventos que nunca imaginé fueran a marcar tanto la vida del puertorriqueño, presentó aspectos que forman parte del desarrollo de nuestra identidad.

Poema "Insomnio"

Me parece interesante la manera en que Manuel Ramos Otero comienza las primeras líneas de su poema Insomnio: “Esta mañana llegaron los resultados de mi muerte y todavía no abro el sobre (el ataúd, debiera decir)”. Con estas líneas se puede deducir que el autor tenía una enfermedad fatal que terminaría con su vida en cualquier momento. A lo largo del poema, pude percibir el dolor que sufre el autor al narrar cómo se siente y por el tono que se presenta en el poema, llegué a la conclusión que era una persona marginada o discriminada por la sociedad. Todos los seres humanos morimos de maneras diferentes, pero en su caso, el estilo de vida que llevaba no era agradable a la sociedad y su causa de muerte (VIH o SIDA) tampoco era aceptada. Me puse en el lugar del autor y entendí su dolor porque a veces, al ser parte de una sociedad, experimentamos presiones por parte de ella (como los estereotipos o el discrimen) que nos hacen decaer emocionalmente. En el caso del autor no era lo mismo morir de un cáncer a que morir por HIV.

Además de que se sentía marginado por la sociedad, creo que otro de los mensajes que Ramos Otero nos quiso llevar con su poema es el temor que sentía por la muerte. Es evidente que ya él estaba resignado y consciente de que todos los seres humanos moriremos en algún momento dado y que su caso no sería la excepción, pero al final del poema él expone lo que considero ser la clave más importante. El único temor que tenía era que la muerte fuera “un insomnio eterno en un país fatal”. Quizás ya él estaba cansado de sufrir y esperaba que al momento de morirse, lo que le esperara fuera un lugar donde pudiera descansar tranquilo y en paz. Muchas personas, y me incluyo, nos podemos identificar con él porque anhelamos tener paz luego de morir, pero quizás hemos temido al preguntarnos qué será de nosotros después de la muerte ya que nunca la hemos experimentado.

Cráneo de una noche de verano

Cráneo de una noche de verano es un cuento que presenta a través de un hombre, el tema de la enajenación y la marginalidad que puede existir en las personas. La historia gira alrededor del personaje llamado "Güilson". Este era un drogadicto que vivía fuera de la realidad al no tener conocimiento de lo que pasaba a su alrededor. Por mencionar un ejemplo de cómo se ve esto en el cuento es cuando "Güilson” se encontraba en una avenida llena de gente reunida y uno de los que allí se encontraba le dice que estaban en la declaración del Estado 51 de los Estados Unidos (Presentando a Puerto Rico como un nuevo Estado). "Güilson” era el único que desconocía este evento y le tomó por sorpresa ya que no estaba al tanto de lo que ocurría.

Pienso que el mensaje que la autora (Ana Lydia Vega) quiso llevar con este cuento es más bien una crítica a que no debemos vivir al margen de lo que pasa en la sociedad. Es importante conocer lo que está sucediendo alrededor nuestro porque surgen situaciones que nos pueden afectar directa e indirectamente; debemos conocerlas para estar prevenidos y poder tomar acción en caso de que sea necesario.

No puedo negar que hasta cierto punto me sentí identificada con el personaje "Güilson” porque no acostumbro ver noticias ni leer el periódico regularmente y no sigo todo lo relacionado con la política del país. Me entero tarde de los acontecimientos de la Isla y en ocasiones ni me entero. Se podría decir que a veces vivo enajenada al no darle importancia a ciertos eventos ya sea porque no me han llamado la atención o porque pienso que no me afectan directamente. Leer este cuento y descubrir cuál es su mensaje me sirvió como crítica y me ha hecho reflexionar a que no debo vivir al margen de la sociedad a la que pertenezco. A todos nos debe concernir lo que sucede en nuestro pueblo para evitar ser engañados y poder defender lo que es nuestro.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

La generación o sea

En el ensayo “La generación o sea”, Luis Rafael Sánchez hace una crítica a la generación que no tiene un vocabulario amplio o una buena fluidez verbal. El autor demuestra este punto presentando la contestación de un estudiante ante su pregunta sobre una novela. La contestación fue: “o sea que el personaje se suicida a sí mismo con pastillas de dormir, o sea que el personaje se mata a sí mismo, o sea con…”. Se ve claramente la falta de vocabulario, la repetición de la misma idea y de la frase “o sea”, la cual el autor define como un recurso ciego de la lengua y me imagino que se refiere a que es una frase que no completa nada y en vez de aclarar un punto lo que hace es confundir.

El autor llama “generación o sea” a aquéllos que no utilizan el vocabulario correctamente para llamar los objetos por su nombre. Muchas veces cuando nos dirigimos a alguna persona, utilizamos frases como “el deso”, “el coso”, “la cuestión esa” y “la cosa que está encima de aquello” para referirnos a algún objeto. Lo decimos con toda la seguridad de que la persona conoce a qué nos estamos refiriendo y en vez de dedicarnos a buscar la palabra correcta nos resignamos a utilizar dichas frases. Luego de leer el ensayo me acordé de un anuncio de televisión que salió un tiempo atrás, que decía “lenguaje defectuoso, pensamiento defectuoso”. Lo que tenemos en la mente es lo que usualmente decimos y para poder hablar con propiedad debemos educarnos y ampliar nuestro vocabulario.

Utilizar frases como las ya mencionadas se ha convertido en un problema en la sociedad puertorriqueña. Quizás son utilizadas por costumbre o porque es lo que aprendimos en nuestro hogar, pero la realidad es que no nos permiten comunicarnos de una manera eficaz. El autor menciona, y esto es algo con lo que estoy de acuerdo, que esta falta de vocabulario se debe a la educación ambivalente que hemos recibido. Hace falta reforzar la educación en algunas áreas para que nuestro modo de comunicación mejore, no haya confusiones y todos nos podamos entender.

martes, 1 de septiembre de 2009

Pulseando con el difícil

En su ensayo “Pulseando con el difícil”, Ana Lydia Vega hace una descripción de su educación en la niñez y a la vez, hace un debate entre dos idiomas: el inglés y el español. Hace una anécdota de la manera en que tuvo que aprender a hablar inglés en una escuela de monjas, donde hasta cierto punto se sintió obligada a aprender un idioma que no era el suyo. Me parece curioso el apodo que le dio al inglés (“el difícil”) porque sé que a muchas personas se les dificulta dominar el idioma cuando no es su lengua materna. Me imagino que para la autora también fue difícil y más si el resto de su familia y amistades le hablaban en español, creándole confusión entre los dos idiomas.

Hay muchos puertorriqueños que tienen diferentes puntos de vista al tocar el tema de los idiomas. Hay quien piensa que aprender inglés es sinónimo de progreso, desarrollo y superioridad, lo que menciona la autora en su ensayo, mientras hay quienes no les interesa aprenderlo porque quizás piensan que no les hace falta. La realidad es que la lengua materna de Puerto Rico es el español, pero el inglés se ha incorporado a la cultura y hay quienes le han dado más peso. Creo que el inglés sí es importante y beneficioso, pero no debemos quitarle mérito al español. Es por eso que estoy de acuerdo con la manera en que la autora finaliza su ensayo al cambiar su forma de ver el inglés (como algo impuesto) y verle el lado bueno. También estoy de acuerdo con lo que plantea en una parte del ensayo al decir: “Habría, en primer lugar, que declararla [al inglés] de una vez por todas y sin ambagos, lengua extranjera”. Creo que el inglés es una lengua importante para nuestro desarrollo, pero sin olvidarnos del español y darle la importancia que merece.

Al final del ensayo, la autora presenta algunas ideas para mejorar la enseñanza del inglés en Puerto Rico, las cuales me parecen muy interesantes y acertadas. La primera es que se debe establecer cuál es la lengua materna y enseñar el idioma sin imponerlo de manera que nadie se sienta obligado a aprenderlo ni nazca en ellos rebeldía hacia el mismo.La segunda es fortalecer el estudio del español ya que, según la autora: “un pueblo seguro de su lengua propia puede encarar, sin miedo y con orgullo, el conocimiento de otras…”. Creo que estas dos ideas pueden ayudar a nuestro pueblo a aprender no sólo el inglés, sino otros idiomas. Conocer idiomas como el francés, el italiano, el portugués, etc. nos abre muchas puertas y aunque no los utilicemos en nuestra vida diaria, tendremos esa semilla de conocimiento sembrada. La autora expone claramente que el ampliar la enseñanza de lenguas extranjeras es favorable para todos y creo que siempre debemos tener esas palabras en cuenta.

Documental: "Ser Puertorriqueño"

El documental “Ser Puertorriqueño” me pareció muy interesante por la forma en que describe la personalidad puertorriqueña. Comienza explicando el desarrollo de los puertorriqueños y cómo se formó nuestra identidad con la mezcla de tres razas: la indígena, la africana y la española. Además, explica claramente los rasgos que nos distinguen, como por ejemplo, el que somos un pueblo unido, alegre, entusiasta, fuerte, hospitalario y orgulloso de nuestra patria. No sólo eso, en Puerto Rico se han desarrollado personas con mucho talento, como artistas, músicos, compositores, escritores, deportistas, etc. Esto hace que cada puertorriqueño siempre esté con su frente en alto, orgulloso de dónde vino y de lo que es.

Otro de los temas presentados en el documental es el hecho de que no hace falta nacer en Puerto Rico para sentir que somos puertorriqueños. Existen muchas personas que no han nacido en la Isla, pero viven aquí y a través de los años ha incorporado la cultura y costumbres a su estilo de vida. Se sienten tan puertorriqueños como los que sí han nacido aquí. Por otro lado, están las personas que han nacido en P.R., pero han tenido que emigrar a los Estado Unidos e instalarse en lugares como Nueva York (lo que el documental describe como el pueblo más grande de P.R. ya que son muchos los puertorriqueños que viven allí). Son personas que a pesar de vivir fuera de la Isla, no olvidan sus raíces y las llevan consigo dondequiera que se encuentren.

Independientemente de dónde nos encontremos, nos podemos distinguir de otros pueblos. Nuestro estilo de vida, nuestra forma de expresarnos, la manera en que nos proyectamos ante los demás y nuestras tradiciones nos destacan y es algo que debemos conservar. Así como se presenta en el documental, debemos tener conciencia de quiénes somos y no abandonar nuestras
costumbres para lograr que nuestra cultura se mantenga a lo largo de las generaciones.