
jueves, 15 de octubre de 2009
El puertorriqueño
En este poema, Manuel Alonso presenta las características del puertorriqueño en el siglo 19. Comienza con una descripción física (“color moreno, frente despejada…rostro enjuto”) y termina con la descripción de la personalidad al destacar que es justo, humano, afable y dadivoso. Además de esas descripciones, el autor muestra el orgullo que tiene por ser puertorriqueño en la última estrofa del poema: “Y en amor a su patria insuperable: este es a no dudarlo, fiel diseño para copiar un buen puertorriqueño”. Aquí el puertorriqueño es presentado como un modelo digno a seguir, por tener características que lo hacen ser un hombre de bien. Entiendo que las personas cambian con el pasar del tiempo y que la personalidad puertorriqueña evoluciona y se desarrolla poco a poco.
El puertorriqueño actual ha cambiado mucho en las pasadas décadas. Los valores, las costumbres, el modo de expresarse y la interacción que tiene con sus allegados, son algunas características que lo distingue del puertorriqueño del siglo 19. No se puede negar que rasgos presentados en el poema siguen vigente en el puertorriqueño actual, como el que sea “afable” o con el “pensar inquieto”, pero definitivamente no podemos decir que el puertorriqueño se ha mantenido igual durante todos estos años.
El puertorriqueño actual ha cambiado mucho en las pasadas décadas. Los valores, las costumbres, el modo de expresarse y la interacción que tiene con sus allegados, son algunas características que lo distingue del puertorriqueño del siglo 19. No se puede negar que rasgos presentados en el poema siguen vigente en el puertorriqueño actual, como el que sea “afable” o con el “pensar inquieto”, pero definitivamente no podemos decir que el puertorriqueño se ha mantenido igual durante todos estos años.
Ay, ay, ay de la grifa negra
Este poema escrito por Julia de Burgos presenta una realidad en la que vivimos y me llevó a identificarme con el mismo. Existen personas que acostumbran a clasificarse según su raza diciendo: “Yo soy blanco”, “yo soy negro” o “yo soy trigueño” cuando la realidad del puertorriqueño es que somos una mezcla de tres razas (la del indio taíno, el español y el africano). Independientemente unos tengan la tez más blanca o más oscura que otros, llevamos en la sangre una mezcla de razas que nos identifica como puertorriqueños.
Me gustó la postura que asumió Julia de Burgos en este poema y el orgullo que tiene por su raza negra al defenderla a capa y espada. La defendió sin vergüenza alguna y hasta ataca a los españoles: “Ay ay ay, que el esclavo fue mi abuelo, es mi pena, es mi pena. Si hubiera sido el amo, sería mi vergüenza; que en los hombres, igual que en las naciones, si el ser el siervo es no tener derechos, el ser el amo es no tener vergüenza”. Con estos versos, la autora le da alta importancia a la raza negra, pues está consciente del sufrimiento y el maltrato que experimentaron los esclavos africanos en la Isla. El que hayan sido esclavizados, su raza no queda sin méritos porque forma parte de nuestra identidad.
Existen personas que han llegado a tratar la raza negra como la más inferior de todas, pero ya me imagino a Julia de Burgos en ese entonces: una mujer que siempre caminaba con su frente en alto, orgullosa de su raza. Sea la raza que sea, todas tienen su propio potencial y debemos estar orgullosos de cada una de ellas, pues han aportado un granito de arena a nuestra formación y desarrollo.
Me gustó la postura que asumió Julia de Burgos en este poema y el orgullo que tiene por su raza negra al defenderla a capa y espada. La defendió sin vergüenza alguna y hasta ataca a los españoles: “Ay ay ay, que el esclavo fue mi abuelo, es mi pena, es mi pena. Si hubiera sido el amo, sería mi vergüenza; que en los hombres, igual que en las naciones, si el ser el siervo es no tener derechos, el ser el amo es no tener vergüenza”. Con estos versos, la autora le da alta importancia a la raza negra, pues está consciente del sufrimiento y el maltrato que experimentaron los esclavos africanos en la Isla. El que hayan sido esclavizados, su raza no queda sin méritos porque forma parte de nuestra identidad.
Existen personas que han llegado a tratar la raza negra como la más inferior de todas, pero ya me imagino a Julia de Burgos en ese entonces: una mujer que siempre caminaba con su frente en alto, orgullosa de su raza. Sea la raza que sea, todas tienen su propio potencial y debemos estar orgullosos de cada una de ellas, pues han aportado un granito de arena a nuestra formación y desarrollo.
El ahogamiento de Salcedo
Esta historia narra cómo los indios taínos ahogaron en uno de los ríos de la Isla, a un español llamado Salcedo. Los indios, para experimentar si los españoles eran inmortales como se pensaba o no, deciden ahogar a uno de ellos. Como muchos sabemos, cuando los españoles llegaron a la Isla por primera vez, los indios los vieron con asombro y hasta pensaron que eran dioses o que provenían de otro planeta. De ahí surge la creencia de que los españoles eran inmortales. Como los españoles abusaban de ellos, no soportaron el maltrato y quisieron rebelarse. Recuerdo que esta historia del ahogamiento de Salcedo, me la enseñaron cuando estaba en la Escuela Superior y nunca se me olvida porque fue la que dio paso a la rebelión de los indios en contra de los españoles. Como el tema general de esta historia cae dentro del nacimiento del ser puertorriqueño, refleja esa rebelión indígena que considero como uno de los factores influyentes en el desarrollo de la identidad puertorriqueña. Así como los taínos, los puertorriqueños somos fuertes, decididos y dispuestos a luchar por nuestros derechos en el momento que sea necesario. Muchos puertorriqueños, y esto es uno de los rasgos que nos identifica, tenemos un impulso que nos permite decir: “Basta ya” cuando nos sentimos atacados o recibimos un trato injusto y que no merecemos, sea la situación que sea.
Lolo Manco
Este cuento presenta el proceso de industrialización de Puerto Rico y cómo el puertorriqueño pasó de trabajar en el campo a trabajar en las fábricas. Este proceso comenzó en la década de los años 50 cuando se abrieron en la Isla varias fábricas con oportunidades de empleo para el pueblo. Muchos de los campesinos dejaban atrás sus fincas para ir en busca de un mejor porvenir al trabajar en estas fábricas. Este fue el caso de Lolo Manco, quien al vivir en una finca donde no consideraba que tuviera una buena cosecha, decide emigrar al pueblo y comenzar a trabajar en una fábrica de ventanas. Se hizo un hombre productivo y al parecer todo le iba muy bien, pero sin darse cuenta, vivía mecanizado en su rutina de vida. Aquí entra una de las características del pueblo puertorriqueño, pues en los últimos años nos hemos acostumbrado a vivir casi como esclavos del trabajo para poder sustentarnos. Vivimos en una época en la que casi todo gira alrededor del consumismo y es impresionante ver como en los tiempos de antes, los puertorriqueños vivían bien con lo poco que tenían, sin embargo, hoy día es todo lo contrario; hasta lo que no es necesario, lo tenemos y trabajamos para obtenerlo. Lolo manco se da cuenta que casi se había convertido en un robot, cuando al perder una mano en un accidente en la fábrica, decide regresar a su finca y ve que ésta ya había dado buena cosecha. Lolo no tenía la necesidad de abandonar su hogar pues todo lo necesario ya lo tenía. Creo que él es un personaje que representa a aquellos puertorriqueños que viven sólo con la urgencia de trabajar (mecanizados) y ganar dinero para poder cumplir con sus obligaciones.
En el fondo del caño hay un negrito
Al igual que el cuento “Lolo Manco”, este otro cuento presenta al puertorriqueño que quiere salir a flote de la pobreza en la que vive. Como personaje principal está el negrito Melodía, un niño que fue víctima de la indiferencia y el discrimen de la gente por ser parte de una familia extremadamente pobre. Vivían en una humilde casa en medio de una caño y las demás personas los discriminaban y los trataban como seres inferiores. Me imagino que debió ser doloroso tener que aguantar en esa época a esas personas que en vez de tenderles la mano para ayudarlos, vivían criticando su estado social y económico. Por otro lado, vemos la inocencia del niño Melodía dentro de un mundo un poco cruel. El niño buscaba atención y aprecio, pero encuentra lo contrario: la indiferencia de sus padres y el desprecio del resto de la sociedad. Al final el niño se tira al caño tras su propio reflejo que siempre le sonreía. Este reflejo fue el único que no lo trató con apatía y Melodía quiso ir en busca de él. Este cuento me llenó de mucha pena porque es muy triste ver cómo en ese entonces la sociedad le hacía daño a los miembros como Melodía, con sus reglas injustas y la falta de compasión.
Poema "Cierto y falso"
Este poema presenta la lucha que llevaba una mujer puertorriqueña en contra de los eventos de su vida. Fue una mujer que sufrió mucho al vivir sometida a mandato de su esposo, sin tener la libertad de expresarse ni hacer lo que ella deseaba con su vida. Se percibe el dolor y la tristeza que tenía, pues no tenía amigos, su esposo no le daba el valor que merecía, tenía un vacío dentro de ella y vivía con un alto sentido de inferioridad. En esa época la mujer no tenía voz ni voto porque era considerada como un ser inferior en la sociedad y la figura de superioridad le correspondía al hombre. El que la mujer se mantuviera sumisa y obedeciera el mandato de su esposo, era aceptado; si en algún momento ella decidiera expresar su verdadero sentir, la sociedad se iría en contra de ella. No se atrevía a decir lo que sentía pensando en el “qué dirán” y se conformaba viviendo detrás de una apariencia, en la cual simulaba que era feliz y que todo marchaba bien. La mujer del poema ni siquiera pudo ver sus metas hechas realidad, porque según el poema quiso ser actriz y no lo logró. Pudo haber tomado las riendas de su vida de manera que no envejeciera con ese dolor por dentro sin poderlo sacar. Lamentablemente es una verdad que sigue vigente en nuestra sociedad cuando vemos personas que no se atreven a hablar de lo que sienten por temor a ser rechazadas u objeto de burla ante los demás.
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